martes, 19 de mayo de 2015

La mente, ese lugar que también habitamos al dormir.

Suele suceder que si nos vamos a dormir con alguna preocupación, o asunto complejo a la mañana siguiente nos despertamos con la misma línea de pensamiento.

¿Qué pasa mientras dormimos?,  ¿seguimos enganchados en el mismo asunto?,  sí.

Tal vez en el sueño nos vamos a un mundo de vacaciones placenteras,  pero si estamos despiertos y no podemos sacar el mismo tema adverso de la cabeza,  ¿qué tanta chance hay de hacerlo mientras estamos más inconscientes aun?  Pocas.

¿Y la calidad del descanso?  Pésima.

¿Solucionamos algo? Difícil pues estamos dormidos…  aunque si somos sonámbulos quizás haya una posibilidad.

Estamos donde esta nuestra atención,  esta es la consigna: Cuidemos los pensamientos con los que nos vamos a dormir.

Ver el último noticiero o esa película de acción, drama o terror que se "estrena" y has visto varias veces. ¿Estamos seguros que no contamina nuestro descanso?, quizás por un poco de entretenimiento ansioso estamos pagando con nuestra salud.

Mañana es lunes, maldito lunes,  ¡odio los lunes!, podemos repetirlo hasta el cansancio, pero igual mañana va a seguir siendo lunes. Meditar es una buena técnica para acallar ese pajarito inconformista que picotea en nuestra cabeza los domingos de tarde.


Y tal vez si ese pajarito duerme bien de noche,  en la mañana nos cante que los lunes no son tan malos después de todo.