Técnicas para despertar la conciencia a través de la luz de la razón
Parte I: Un poco de explicación
Es un estado de percepción que le permite a la persona tener el control completo de su vida, descubrir por que suceden las cosas y decidir concientemente hacia donde ir. Permite tener conciencia del aquí y el ahora.
Por que se debe despertar la luz de la razón
Porque de lo contrario vivimos una ilusión, sufrimos la vida en vez de disfrutarla. Cuando se logra el despertar, todo lo que sucede a nuestro alrededor tiene sentido, cosas buenas y malas, y de ahí en mas, podemos elegir verdaderamente hacia donde ir, ya no estamos sujetos a los sucesos externos, podemos cambiar todo lo que queramos para mejorar.
Yo estoy bien no necesito “iluminarme”
Esta es la creencia mas errónea de una persona, el justificar sus limitaciones, se puede estar bien siendo un simple actor que se adapta al papel que le toco vivir, ser una pieza mas sin conciencia para algunos alcanza, la iluminación te da libertad y te convierten en el director de tu propia vida.
Que gano haciendo esto
Libertad, control de tu vida, dejar de sufrir las cosas malas y atraer todo lo bueno, comprensión, paz y diversión, si, una vida entretenida llena de placeres, y cuando llegue la hora de partir, podrás mirar hacia atrás y decir “que buena vida he vivido!”.
Voy a poder hacer lo que quiera
No. Comenzarás a hacer lo que debes para mejorar tu vida, que tu quieras algo no significa necesariamente que sea bueno para ti o que te de la satisfacción que buscas. Una vez que despierta la conciencia vas a descubrir lo que realmente te hace bien y lo vas a obtener.
Si es tan bueno, debe ser muy complicado
Si, es difícil. No es una sesión de terapia que dura dos horas y luego nos volvemos a nuestra vida cotidiana, esto será nuestra vida.
Lo que dices es muy raro, no es para mí…
Entonces, probablemente no sea para ti. Hay muchas formas de transmitir este conocimiento, lo que debes hacer es encontrar la mas acorde a tu nivel de vibración. Lo que digo aquí no es para todo el mundo, es para quien pueda decodificar el mensaje y seguir este camino.
Prefiero ir a que alguien me ayude
Esto es totalmente válido y recomendado en todos los casos, normalmente el despertar de la conciencia se da muy lentamente en una persona si está aislada. Juntándose con gente en la misma sintonía o recurriendo a quienes practican terapias tradicionales o complementarias, se puede acelerar el proceso y que sea más efectivo.
Parte II: El reconocimiento
En que nivel estoy
Hay cuatro niveles:
· La oscuridad
· El reconocimiento del YO egoico o despertar de la conciencia
· La lucha por el control
· Conciencia plena
La oscuridad
Aquí es donde se encuentra la gran mayoría de las personas, no es ni malo ni bueno, simplemente es. En este estado somos reactivos a la vida, si es buena, estamos bien, si es mala, estamos mal. Somos como una hoja al viento, esclavos de donde nos quiera llevar. Tomamos decisiones basadas en los conocimientos que hemos acumulado en nuestra vida, pero, no podemos reconocer que la mayoría de estos juicios están mal debido a que no podemos manejar la información racionalmente. No conocemos que hay otra forma de hacer las cosas.
El reconocimiento del YO egoico
Esta es la parte más trascendental, y más corta del camino, aunque la que requiere mayor explicación: una vez que reconozcas tu yo egoico, habrás despertado tu conciencia. En este momento deberás utilizar la luz de la razón, que será tu herramienta más efectiva para controlarlo.
Que es el Yo egoico
Suele suceder que cuando nos pasa algo desagradable, nos quedamos colgados en el tema, le damos vueltas y no podemos parar de pensar en ello. Inclusive, tiempo después y sin motivo aparente, volvemos a recordar esa situación y nos provoca la misma amargura. Hay gente que vive constantemente recordando cosas desagradables que se sucedieron en el pasado. La pregunta es ¿Por qué me vengo a acordar justo ahora? La respuesta es que no es tu Yo conciente el que invoca esos recuerdos, es el Yo egoico quien te obliga a revivirlos.
El Yo egoico es parte nuestra, una entidad en la mente encargada en principio de nuestra seguridad, ahí se manejan de una manera primitiva todos nuestros conflictos, de una forma emotiva y visceral, este manejo no lo podemos hacer concientes, porque nuestra conciencia se ocupa de otra cosa: Mantenernos en relación con el mundo a través de nuestros sentidos, procesando esa información en el aquí y ahora.
Esto es así y funciona bien, pero debido a que la vida no es fácil y hay muchos conflictos, pasamos necesidades, estrés, malos momentos, pérdidas e innumerables vicisitudes, el Yo egoico comienza a desarrollarse hasta generar una especie de “conciencia oculta” en nuestro interior, y una vez conciente hará lo que sea para sobrevivir.
Donde vive el Yo egoico
El pasado, ya fue, el presente es el aquí y ahora, el futuro lo que vendrá.
El yo conciente vive en el aquí y ahora, en el presente, conectándonos con todo lo que sucede a nuestro alrededor con todos los momentos buenos o malos que vivimos. El yo egoico no tiene acceso al presente, vive en una ilusión creada de pasado inmutable y futuro posible pero no probable.
Cuando el yo egoico cobra fuerza, quiere vivir, y por tanto hará lo que sea para mantener todos los recursos mentales pendientes del pasado, y en ciertos casos del futuro.
De esta forma, el Yo egoico descubre su principal herramienta para dominar nuestro ser: Entretener a la conciencia y diezmar su voluntad con situaciones que no puede resolver. No se pueden resolver porque ya pasaron, están fijas, en tanto el futuro no sabemos como será, apenas podemos tener una proyección en base a nuestras acciones. Aquí comenzamos a vivir martirizándonos por el pasado y pre-ocupandonos del futuro, la conciencia no mira el aquí y ahora, esta demasiado ocupada, ya no vivimos en contacto con el mundo, vivimos encerrados entre ilusiones irreales.
La voluntad dominada
En la vida, situaciones adversas sobran de combustible para que el Yo egoico mantenga su dominio sobre nuestra conciencia, una ruptura de pareja, la muerte de un familiar, las malas condiciones de trabajo, la plata que nunca alcanza, el auto roto, el vecino que hace ruido… todo, todo lo que nos puede molestar va a ser usado en nuestra contra, y es tanto y todos los días, que empezamos a somatizar, estamos decaídos, depresivos, nos enfermamos mas a menudo y nos malhumoramos muy fácil. A veces no tenemos ningún síntoma, pero tampoco nos movemos en nuestra vida, estamos estancados y asumimos que nuestra vida es así; este es el dominio mas efectivo del Yo egoico: hacernos creer que esta todo bien, y que él no existe.
Identificación Yo conciente – Yo egoico
“Yo soy así”. Esta frase es verdad y errónea a la vez. Tú eres así, porque a lo largo de tu vida has vivido determinadas experiencias, que por resultado, están dándote un presente y proyectándote a cierto futuro. El Yo egoico posee un cúmulo grande de sensaciones negativas producto de todos los hechos “malos” en tu vida, y si es TU vida, es comprensible creer que eres así. Realmente te identificas con el Yo egoico y como él te provee de sentimientos directos, sin esfuerzo en razonarlos, asumes que eso es lo que realmente sentís. Si tú puedes racionalmente volver a analizar las causas que provocaron esos sentimientos, vas a darte cuenta que ya no tiene sentido sentirte mal al recordarlos, esto es
El despertar de la conciencia
Tu conciencia despierta naturalmente cuando reconoces que estas viviendo en la ilusión del pasado, ahí te desapegas de ese malo recuerdo y continúas, pero al poco tiempo nuevamente caes en otra situación negativa que vuelve a mantenerte ocupado. Este ciclo se repite una y otra vez a lo largo de nuestra vida, hasta que identificamos realmente de donde provienen esas emociones negativas: El Yo egoico es quien las provoca para tener dominada a la conciencia y así poder vivir. No se puede matar, ni reprimir, ni hacer de cuenta que no existe, el es tan parte nuestra como el corazón, o el cerebro, aunque sea intangible, lo que debemos hacer es fortalecer nuestra voluntad conciente para quitarle poder y así que vuelva a cumplir sus funciones normales en nuestro ser.
La lucha por el control
Una vez identificado el Yo egoico, se libra una verdadera batalla por el control de nuestro ser, es luchar contra uno mismo, contra nuestros miedos nuestros traumas nuestras adicciones y nuestros apegos. El yo egoico nos va a recordar constantemente lo débiles que somos, el miedo que tenemos al cambio, a que nos dejen, a que piensen mal de nosotros, a que nos vaya mal, nos va a hacer creer que no somos lo suficientemente buenos, que no nos merecemos llegar a mas, o que esta mal que disfrutemos y pasemos bien.
En esta etapa de conflicto interno, (que cuando no hemos reconocido al Yo egoico se da sin que tengamos conciencia de ello), es cuando estamos mas vulnerables a los sucesos externos, es así que en medio de la lucha, si hay alguien que nos apoya y es mas fácil salir adelante, o lo contrario, sucede algo nefasto y caemos derrotados y nos sumimos en una verdadera crisis.
Es en esta instancia, donde voy a explicar técnicas concretas para fortalecer la voluntad a través de la luz de la razón y controlar al Yo egoico.
Conciencia plena
Paz. Es lo primero que se siente cuando te liberas del dominio del Yo egoico. Ahora tienes todo el poder de tu conciencia para dirigirlo hacia donde quieras, eres libre de decidir tu destino. Todas las cosas que nos molestan han desaparecido, no hay rabia ni angustia ni amargura ni miedo. Todo está en orden, En este momento comienza otro camino: Que hacer con tanto poder. Entre otras cosas este poder, lo vas a usar para crear lo que denomino “Momentos Mágicos”. Pero este es un tema para más adelante. Hay que recorrer mucho hasta llegar aquí; solo diré que los momentos mágicos es una forma potenciada de disfrutar el aquí y ahora a través de la luz de la razón y la conciencia plena.
Parte III: Como lograr la conciencia plena
Leyendo esto ha comenzado, ya empezaste a cuestionar si existe o no el Yo egoico. Recuerda que él hará todo lo posible por convencerte que no existe, que todo es así como debe ser, y que en todo caso si hay algo mal es parte de la vida, por eso te voy a enseñar a invocarlo. Cuando lo descubras, va a dar mucha pelea, como un animal salvaje acorralado, pero peor, pues es inteligente y conoce tus debilidades. Es necesario estar muy bien preparado.
Para lograr una preparación adecuada, debes completar ciertos ejercicios que te ayudarán a estar en forma física y anímica.
Pre requisitos: Honestidad, Voluntad, Disciplina
Honestidad
Debes ser sincero con lo que piensas, ser uno con lo que dices y haces, aunque te ponga en una situación difícil. No debes buscar sacar provecho de tus palabras, debes buscar hacer lo correcto, el provecho llega solo. Esto es tanto en lo que te dices a ti mismo como a los demás. También debes buscar el momento correcto para hablar y la forma más conveniente de expresar tu mensaje.
Ejercicio: Decirle a una persona que apreciamos, algo que consideramos debe saber, pero que probablemente se disguste con nosotros.
Voluntad
Debes tener fé en el camino que has elegido, si a la primera dificultad lo abandonas, no te servirá de nada. Debes ser fuerte, para alcanzar tus objetivos.
Ejercicio: Completar una tarea, que si bien nos gusta es larga, tediosa y no es de prioridad. Puede ser un curso, un rompecabezas de 1.000 piezas, una maqueta, organizar las fotografías de tu vida, etc, etc. Se honesto con lo que elijes.
Disciplina
Una vez que tienes la voluntad para comenzar, debes tener la constancia necesaria para llevar a cabo lo que te propones. Cualquier acción sin disciplina esta condenada al fracaso.
Ejercicio: Programar una rutina de actividades físicas mínimo de una hora dos veces a la semana. Por tiempo indefinido.
Reconocer e invocar al Yo egoico
Se puede hacer de manera natural calma, que es lo que sucede cuando estamos realizando una actividad o pensando en algo y de repente nos encontramos pensando algo que no tiene nada que ver con nuestra actividad presente.
Puede aparecer de forma natural agresiva, que es cuando estamos en medio de una discusión o sometidos a presión y estrés.
Puede ser invocado mediante la meditación.
Ejercicio de invocación pasiva: Vamos a sentarnos en un lugar cómodo a meditar sobre algo intrascendente: el verde de los árboles, el ruido del mar, música que escuchamos, cualquier cosa tranquila sirve. Ahí debemos estar alertas cuando nuestra atención se desvíe hacia otro tema que no sea el que racionalmente hemos elegido, ahí estamos en contacto con el Yo egoico.
Ejercicio de invocación forzada: Vamos a sentarnos en un lugar cómodo a meditar sobre un tema que nos aqueja, nos duela o tengamos inconcluso. Ahí lo obligaremos a que se presente.
Que hacer cuando el Yo egoico se presenta
Dudar. Debemos dudar de que todo lo que nos muestre como realidad el Yo egoico. Esa no es TU realidad es SU realidad, cuando te permites el beneficio de la duda tu razón conciente puede volver a formar juicios, racionales, reales que te permitirán resolver el cúmulo de emociones negativas presentes en la ilusión del Yo egoico.
Como dominar al Yo egoico: Desestimación y confrontación
Desestimación: Esta técnica es la mas fácil y consiste en no apegarse al sentimiento o recuerdo producido por el Yo egoico, simplemente una vez que reconocimos que nos enganchamos en un pensamiento lo dejamos ir, nos forzamos a pensar en otra cosa o realizar una actividad que mantenga nuestra conciencia en el aquí y el ahora. La contra de esta técnica es que a veces son demasiado fuertes para dejarlos ir, vuelven muy a menudo, y nos desgastan de a poco.
Confrontación: Es la mas difícil, solo recomendada cuando estamos en un buen estado de ánimo y mediante una invocación pasiva o forzada, es decir cuando concientemente decidimos enfrentarnos a él. Una vez que el Yo egoico nos bombardea con una acumulación de sentimientos negativos, nosotros vamos a tomar uno a uno esos sentimientos y mediante la luz de la razón, vamos a despejarlo. Esto es pensar racionalmente por que se sucedieron las cosas, quitar la carga emotiva negativa, debemos aceptar que lo que sucedió esta en el pasado, no lo podemos cambiar, lo que si podemos (debemos) cambiar, es la forma que esto incide en nuestro futuro, un futuro que estamos creando ahora, no el futuro negativo que nos pinta el Yo egoico. Debemos elegir, entre permanecer esclavos del recuerdo, o superarlo y aprender para mejorar nuestra vida.
En esta instancia debemos dudar de todo lo que el Yo egoico nos obliga a sentir, que a fin de cuentas es negativo, y reemplazarlo por sentimientos positivos. Si nos lastima una separación, cambiar el dolor por la esperanza de un futuro mejor; si nos trataron mal, cambiar los sentimientos de venganza y desquite, por sentimientos positivos de crear nuevas relaciones, si falleció un ser querido reconocer que la muerte es parte del ciclo, y quienes nos quedamos tenemos el derecho y obligación de estar bien, para nosotros y para poder ayudar a los demás… Todo, TODO tiene una solución positiva, por mas macabro que parezca.
En resumidas cuentas la etapa de la lucha por el control va a durar tanto como nos demoremos en resolver nuestros conflictos alojados en el dominio del Yo egoico. Uno a uno iremos despejando y sanando este cúmulo de energías negativas y al final del camino obtendremos la conciencia plena
Tú eres tu propio maestro
Deberás ser autodidacta, buscar información sobre todo lo que tenga que ver con auto superación y mejorar como persona. El camino que tomas para luchar y dominar al Yo egoico es mas amplio que lo que la imaginación puede abarcar. Siempre intenta instruirte y no dudes un segundo en orientar dentro de tus posibilidades a quien lo necesita. Pero por sobre todo, fortalece tu voluntad y tus convicciones, mientras seas honesto y disciplinado, nada podrá menguar tu voluntad. Desapégate de los sentimientos negativos del pasado y de las incertidumbres del futuro vive el aquí y ahora y disfruta cada instante del presente que es un regalo único. No lo desperdicies.